Jul
Bucear, una experiencia maravillosa
Los que veraneamos en la costa, pasamos la mayor parte de nuestro tiempo mirando al mar. De dia y de noche, nos cautiva su inmensa belleza, sus sonidos, su movimiento, sus matices de color cuando juega con las nubes, el viento, la luna o el sol. El mar nos hace sonar, nos retrotrae a aquellos largos veraneos de la infancia, nos hace sentirnos tan libres como el pirata de Espronceda…y, sin embargo, siendo todos los que admiramos su belleza exterior son muy pocos los que se aventuran a descubrir sus maravillosos secretos.
Bucear es una de las actividades mas apasionantes para disfrutar al maximo de unas vacaciones junto al mar. Significa abandonar el maremagnum de la playa para hallar una nueva dimension, absolutamente desconocida para la mayoria de los mortales que tenemos como unica referencia del mundo submarino los documentales del inolvidable Jacques Cousteau. Sumergirse bajo ese inmenso espejo azulado que esconde tantas y tan diversas formas de vida es una experiencia descomunal, para el cuerpo y para el espiritu, que nos reconcilia con la naturaleza y nos enseña a amarla y respetarla.
“El Bautismo”
La primera inmersión, que en España llamamos”bautismo de buceo” es una experiencia imborrable que lleva a la mayoría de los novatos a dar inmediatamente el siguiente paso en el aprendizaje con un curso básico de buceo en aguas abiertas (Open Water). Y es que este deporte no crea adeptos sino adictos. El submarinismo engancha desde el primer día en que, al zambullirnos en el agua, descubrimos que la belleza de la superficie del mar es solo el reflejo del esplendor que esconde en las profundidades.
Las emociones que proporciona la práctica del buceo con tanque de oxigeno (o scuba diving, popular nombre que recibe en ingles) no tienen comparación en ninguna otra actividad deportiva: una extraordinaria sensación de paz nos invade al sumergirnos en el gran azul. Nuestro cuerpo deja de ser un lastre, su ingravidez junto con la ausencia de ruidos y la armonía de los movimientos bajo el agua son algunos de los placeres inmediatos que nos aporta el submarinismo. Un deleite para los sentidos al que se añade un gozo entusiasta al contemplar especies de la naturaleza que nunca antes habíamos visto y al convertirnos en protagonistas de una verdadera la aventura en el mar, adentrándonos en cuevas submarinas repletas de vida, nadando en medio de los bancos de peces, navegando con los delfines o visitando los camarotes de un viejo barco hundido…
Yo tambien puedo bucear?
Esta “ceremonia de iniciación” del buceo, también llamada “Discover Scuba Diving” (algo asi como “descubrir el buceo con tanque de oxigeno”) es mucho mas sencilla de lo que, en un principio, puede parecer. Cualquier persona, desde los 11 anos y sin limite edad, puede realizarla. Ni siquiera es necesario saber nadar, únicamente existen ciertas restricciones medicas establecidas por las principales organizaciones de buceo del mundo (PADI, SSI CMAS…) para las personas que tienen problemas de salud relacionados con el aparato respiratorio, los oídos, el corazón…
Pero para evitar cualquier riesgo en este sentido, el buzo novato tiene que rellenar un cuestionario medico que contempla todos los problemas de salud que son incompatibles con la practica del submarinismo. Las personas que responden afirmativamente a alguna de las preguntas del test medico tienen que consultar a un medico especialista en temas de buceo. Normalmente es la escuela de buceo la que facilita el contacto con el especialista quien, tras un examen mas profundo del historial medico del candidato, determinara si esta capacitado para practicar este deporte. En la mayoría de los casos, el cuestionario medico es un mero tramite, pero de obligado cumplimiento de acuerdo a la normativa internacional y muy importante para disfrutar de este deporte sin poner en riesgo nuestra salud.
Al contrario de lo que mucha gente piensa, fumar, beber o llevar una vida sedentaria no suponen un obstáculo para la practica del submarinismo pues bucear es una actividad donde es fundamental estar relajado y evitar cualquier esfuerzo para consumir la menor cantidad de oxigeno posible y disfrutar asi de mas tiempo bajo el agua. Eso si, como en cualquier deporte, se recomienda estar en forma y siempre es aconsejable tomar ciertas precauciones en las horas previas a la inmersión, como por ejemplo, evitar el alcohol, que incluso en cantidades mínimas, altera el comportamiento del sistema circulatorio y puede favorecer la aparición del llamado síndrome de descompresión, una de las dolencias que se genera por la formacion burbujas de aire en los tejidos del cuerpo y que puede afectar a los submarinistas cuando no se toman las precauciones debidas.
Una vez descartado cualquier riesgo para la salud y tras una breve sesión teórica sobre nociones básicas de buceo, - que a veces se refuerza con un video explicativo- el principiante esta listo para saltar al agua…
Que miedo!
Los dos principales temores del buzo inexperto antes de “recibir el bautismo” son la respiración bajo el agua y la aparente complicación de equipo de buceo. Para superar estos miedos iniciales, el instructor de buceo responsable del “bautismo” invierte el tiempo necesario para que uno se familiarice con el equipo, sumergiéndose parcialmente con el en aguas confinadas, es decir, en una piscina o zona de playa donde no cubra, no existan corrientes y haya buena visibilidad. En cualquier caso, en un “bautismo” el instructor ha de mantener contacto físico permanentemente con el aprendiz de buzo, bien sea dándole la mano, bien asiendo el tanque de oxigeno del novato, para ayudarle a conseguir la flotabilidad neutra a un nivel de profundidad que nunca debe superar los doce metros. De modo, que el bautismo se convierte en una experiencia gozosa, relajada y segura donde el buzo solo tiene que preocuparse de disfrutar de lo que ve tras el cristal de su mascara.